Ortografía de expresiones populares


    SF

    • adiós muy buenas: Como expresión lexicalizada en la que no se distinguen sus componentes ni en la pronunciación ni en el sentido, lo más recomendable es prescindir de la posible coma original. Aun así, no se puede considerar incorrecto escribir adiós, muy buenas entendiendo adiós y muy buenas como dos grupos interjectivos.

    • adivina adivinanza: Lo normal es entender que adivinanza es el complemento directo de adivina ('adivina esta adivinanza') y, por tanto, escribir la expresión sin coma.

    • ¡a la bin, a la ban, a la bin, bon, ban!: Aunque esta es la escritura más común, por su origen onomatopéyico también son válidas otras variantes, como ¡a la bim, a la bam, a la bim, bom, bam! o ¡alabío, alabao, alabín bombao! Es recomendable mantener las comas para reflejar la estructura sintáctica que se intuye.

    • al agua, patos: Si se mantiene la idea de que patos es un vocativo, se debe aislar con coma (así se recoge en el DLE). Aun así, es posible prescindir de la coma si se entiende que se ha perdido la interpretación de vocativo de patos.

    • ¡a mí plin!: Pese a que plin podría ser en su origen una interjección o venir de a mí, Prim con un sentido similar a 'para mí, Prim', su grado actual de lexicalización permite prescindir de la coma. Aun así, es normal ver esta expresión escrita con coma: a mí, plin (así aparece en el Diccionario del estudiante, por ejemplo). Por otro lado, si, como es normal, se pronuncia [plín], se escribirá a mí plin, si bien también es posible la pronunciación [plím], a la que le corresponde la grafía plim (a mí plim).

    • ¡cágate, lorito!: Lo más indicado es interpretar que lorito es un vocativo y, por tanto, escribir coma delante. Se puede escribir sin coma si se considera una expresión lexicalizada donde lorito no se siente ya como vocativo.

    • chincha rabiña: Aunque la interpretación del segundo elemento es incierta, lo normal es escribir la expresión sin coma entre sus dos componentes.

    • colorín colorado: En esta expresión, colorado modifica a colorín como un adjetivo y no se escribe coma entre ellos. Además, lo normal es entender la expresión como un inciso y, por tanto, escribirla entre comas: Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado.

    • lo que pasó pasó: Sin coma porque lo que pasó es el sujeto de pasó.

    • oído cocina: Sin coma porque la expresión se interpreta como 'oído en la cocina' o 'lo ha oído la cocina'. Si se usa como vocativo, sí debe llevar coma: ¿Oído, cocina?

    • ostrás, Pedrín: Aunque la expresión está lexicalizada, se sigue sintiendo Pedrín como nombre propio y vocativo, por lo que se escribirá con mayúscula y precedido de coma. En cuanto a la interjección ostrás, es preferible escribirla con tilde, pues se pronuncia claramente como aguda en este caso.

    • pío, pío, que yo no he sido: Esta es la puntuación más normal, con las comas aislando las onomatopeyas. Aun así, también son válidas otras puntuaciones, como ¡Pío! ¡Pío! Que yo no he sido o ¡Pío, pío!; que yo no he sido.

    • ¡vaya, hombre!: Se entienda como un vocativo o como una interjección, hombre debe ir precedido de coma. Lo mismo se puede aplicar a otros casos, como ¡venga, hombre!

    • ¡viajeros, al tren!: Si viajeros se entiende como vocativo, lo indicado es aislarlo con coma. Solo si se entiende algo como que los viajeros vayan al tren se podría prescindir de la coma. Naturalmente, se aplica lo mismo a expresiones similares, como ¡pasajeros, al tren!

    • ¡¿y a mí qué?!: Como expresión con valor exclamativo e interrogativo, se puede escribir con ambos signos o solo con los signos de exclamación (¡y a mí qué!) o interrogación (¿y a mí qué?) dependiendo del matiz que se crea más destacado. Podría escribirse con coma entre y qué. En ese caso, lo más indicado sería escribir la expresión así: y, a mí, ¡¿qué?! (o, en todo caso, y a mí, ¡¿qué!?).

    1 Posts